
Ya tocaba postear en el blog
Sí, voy a hablar de Mass Effect, sé que ya tiene su tiempo pero tenía que hablar de él sí o sí, tarde o temprano.
Vaya por delante que no soy nada aficionado a los RPGs. Mi único contacto previo con BioWare fue Caballeros de la Antigua República, juego que me gustó mucho en un principio pero seguramente tras algún formateo de los míos no lo consiguió y se quedó ahí, abandonadete. Tranquilos, sin duda lo retomaré algún día, porque como sea la mitad de bueno que Mass Effect, me van a tener que sacar de casa a escopetazos. El (casi) único otro juego del género (más o menos) que me gustó fue WoW. También tuve que hacer fuerza de voluntad para desengancharme de este, pero es que a ese juego o te enganchas o no juegas.

Muérete de envidia, Picard. Mi nave será pequeña, pero mola una barbaridad.
Como digo, no soy aficionado a los RPGs, pero puede que simplemente no hubiese descubierto hasta ahora los que me van. Si hay algo que no falta ahí fuera, desde luego son RPGs. Y vuelvo a repetir, Mass Effect es un juegazo. En 40 años de historia de los videojuegos, tienen que haber aparecido más como este. No sabría ni por donde empezar a buscar, así que ¡acepto sugerencias!
La historia detrás de este juego me hizo algo de gracia: según los de BioWare, después de hacer KOTOR dijeron “oye, pues me ha gustado hacer un RPG de ciencia ficción, ¿qué tal si hacemos uno con nuestro propio universo?” Y se pusieron manos a la argamasa, y poco a poco, se hicieron un universo ellos solos. Un universo. Con sus propias leyes físicas, sus propias especies, sus propias movidas políticas, su propio trasfondo histórico… No sé si exagero cuando digo que en cuanto a profundidad poco tiene que envidiar a todo el universo Star Trek. Vale, quizás exagero un poco. Pero los chicos de BioWare tienen en mente sacar una trilogía, así que tiempo al tiempo (que ya se sabe cómo son hoy en día las trilogías: tienen 3 partes cuando 3 tiende a infinito. Ahí está Splinter Cell, también iba a ser una trilogía).
Bueno, creo que he dejado claro que su trasfondo, su profundidad y su argumento son de lo mejorcito que he visto en muchos años. Hablemos de cosas más mundanas… El manejo pensé que iba a ser más complicado al principio, pero ciertamente se acaba haciendo tan intuitivo como un típico juego de acción (acabo de acordarme de Dead Space, otro juego que tengo ahí pendiente, a medio completar). La gran pega, ya la sabéis los que hayáis jugado… el infame inventario. Yo jugué en la X360, según tengo entendido la versión de PC estaba un poco mejor en este aspecto. La segunda vez que me lo pasé ya aprendí a ir tirando objetos viejos según recogía flamantes objetos de más nivel. Sí, aún consume tiempo, pero al menos te libras de los fatídicos “inventario lleno, mierda, ¿ahora qué tiro?” Bueno, tirar no se tiran, perdón, se reciclan en forma de omnigel. Aquí nada se tira, como diría Arguiñano

Sabes que un juego es insuperable cuando te permite jugar como Chuck Norris. Ideal para acumular Rebeldía a puñados.
Naturalmente no hablo de los gráficos, ni de la música ni de… bueno, espera, ¿ese molesto dithering en las caras de los personajes es cosa de mi consola, o…? ¡Ay! Está bien, lapidadme por quisquilloso, me lo merezco.
Por cierto, una pregunta me gustaría lanzar a los lectores… ¿vosotros sois de los que, como yo, goza como un enano leyendo cada artículo nuevo de la Enciclopedia Galáctica que incluye el juego, o pasáis de leer tochazos de texto? A mí hay juegos en los que me molesta andar leyendo todo el rato (véase Doom 3, que aparte de eso me encanta como FPS, por si acaso lo digo), pero es que en este caso particular me cautiva, es como cuando lees una buena novela de ciencia ficción. Bueno, bueno, estoy empezando a ponerme cursi, mejor termino ya.
Por cierto, casi se me olvida: tuve la suerte de comprar el juego lo suficientemente tarde como para que me tocara la edición Platinum de 2 discos. Es una edición excelente, tiene cantidad de material en vídeo e imágenes sobre el desarrollo del juego (me encantan esas cosas, lástima que no se molestaran en poner unos tristes subtítulos), y agradecí especialmente que incluyera la expansión “El cielo se está cayendo”. Es una expansión bastante divertida aunque no justifica el atraco que regala Microsoft con cada expansión que sale… Por suerte, por esta vez esquivé su codiciosa garra… Que por cierto BioWare había prometido en su día sacar muuuchas más expansiones (vaya, como Valve con el Left 4 Dead…) pero en fin, el tema de las expansiones, episodios, micropagos y demás calaña se merece un post aparte, ya lo escribiré un día de estos.
Y acabando, tan sólo me queda decir que estoy deseando que llegue el 29 de enero, para que llegue Mass Effect 2… Diox, pero qué fecha más mala… ¿a quién se le ocurrió? ¿Me van a tener que regalar un vale por navidad?

Este título de Ubisoft me llamó mucho la atención en cuanto empezaron a salir aquellos vídeos tan espectaculares con Altaïr trepando paredes y usando todo tipo de tácticas para colarse en sitios y matar enemigos sigilosamente. Yo, que soy gran fan de la saga Splinter Cell, y viniendo el juego de la misma desarrolladora, creí que éste sería el culmen de los juegos de infiltración. Ay de mí. Fui engañado, como todos vosotros.
Ya tuve oportunidad hace tiempo de jugar un buen rato a este juego en la PS3 de Krusher, y aunque empecé a vislumbrar buena parte de sus defectos, me siguió pareciendo un buen juego. Era complicado, realmente complicado, jugar tratando ser un Sam Fisher del siglo XII, y si lo hacías podías tardar años en pasarte el juego. Aún así, asumí que no podía hacerme una buena idea del juego sin jugarlo desde el principio y más de unas pocas horas.
Cuando finalmente me compré la 360, Infi me prestó, entre otros, este juego (los comentaré todos, no os preocupéis, jeje). Lo comencé con la misma ilusión que cuando lo cogí en casa de Krusher, es una gozada ver esos gráficos y poder hacer todas esas cosas que te permite el motor del juego, como escalar edificios, hacer un poco el Prince of Persia, pelear, lanzar cuchillos, etc. Digamos que visto “a corto plazo” es una maravilla de juego, pero sus defectos más graves se ven “a largo plazo”.
Es de sobra conocido que Assassin’s Creed peca de dar muy poca variedad en las misiones. Sólo hay cinco tipos de objetivos secundarios: salvar a un ciudadano, fisgonear, robar, interrogar y ayudar a otro asesino (que puede pedirte que mates a ciertos objetivos, con o sin límite de tiempo, o bien que recorras un circuito por la ciudad recogiendo estandartes). De estos cinco, sólo los últimos cuatro te ayudan en algo a avanzar en la historia. Podrías errar sin rumbo por la ciudad tratando de descubrirlos, pero lo suyo es hacer que te aparezcan en el mapa a base de escalar atalayas. Cuando has repetido este proceso como 10 veces, te das cuenta de que todo el juego va a ser así y tomas una decisión: abandonas el juego en la estantería o sigues avanzando, con la esperanza de que todavía pueda ocurrir algo inesperado y original, y quién sabe, quizás los nuevos escenarios, objetivos, armas y habilidades que vayan saliendo le acaben añadiendo algo de variedad y diversión. Afortunadamente ocurre así, aunque muy sutilmente, y según opiniones, a unos les puede parecer una buena forma de sostener el juego y a otros les puede parecer que el juego es simple y llanamente monótono todo el tiempo.

¡Muy ingenioso! Pero bastante inútil.
Sin embargo, hay otros errores en el diseño del juego que contribuyen a su monotonía. A mi modo de ver, el juego sería realmente divertido si fuera un auténtico juego de infiltración, y tuvieras que hacer cosas como las que mostraban en los vídeos del E3 de 2007, como distraer a los guardias para poder atravesar un portón. En cambio, uno prefiere no perder el tiempo e ir a saco, corriendo para moverse de un lugar a otro de la ciudad, metiéndose en problemas y de vez en cuando, “armarla” un poco como en un GTA (huy, he dicho la palabra mágica: este juego no es un Splinter Cell en el siglo XII, es más bien un GTA en el siglo XII). El mayor error que pudieron cometer los diseñadores del juego es introducir un sistema de combate que prácticamente no te supone sudar ni una gota en cuanto obtienes la habilidad de contraataque. Si un guardia te ataca, sólo tienes que esperar a que se abalance sobre ti. En ese momento dejas pulsado el gatillo derecho y seguidamente pulsas B. Altaïr acabará con el malo maloso usando un espectacular golpe de espada, o bien lo tirará al suelo de un puñetazo, momento que puedes aprovechar para rematarlo con saña mientras aún se está levantando (sí, soy un sádico). Como los enemigos prácticamente van cogiendo número para enfrentarse a ti por turnos, esto hace que los combates no supongan ningún problema para el jugador, ergo no te importa enzarzarte en ellos, ergo el componente sigilo/distracción/búsqueda de alternativas se reduce a cero. A partir de ese momento, cualquier camino a un determinado objetivo será el más rápido: la línea recta.
Otra cosa que no entiendo son los objetivos principales, ya sabéis: el lord que se dedica a reclutar gente que luego esclaviza, el doctor que tortura a sus pacientes, el poderoso mercader que vive de la guerra… He intentado veces y veces matarlo como si fuera un verdadero asesino (éste es el texto que pone en el logro), lo cual imagino que es una de dos: matar al objetivo de forma totalmente sigilosa, sin que ningún guardia te detecte, y luego desaparecer; o bien imitar el vídeo de introducción, es decir, matar al objetivo de un solo golpe con la cuchilla oculta, y luego huir y desaparecer. Lo primero está claro que es imposible, puesto que los objetivos principales siempre están rodeados de guardias que te detectarán al instante. Incluso he tratado de interpretar las pistas que voy recogiendo a lo largo de la misión (las cartas, mapas, etc. que vas obteniendo a lo largo de la misión son accesibles desde el menú de pausa, estoy seguro de que muchos jamás se han dado cuenta de esto, no es que sea muy intuitivo). Pero nada: siempre que me acerco a un objetivo principal, el juego me bloquea completamente y me hace esperar a que termine una escena, tras lo cual tengo que conseguir llegar al objetivo que ya se ha encargado de rodearse de guardias y meterse en algún lugar difícil. Siempre termina igual: alguien me detecta, el objetivo sale corriendo y me toca perseguirlo, matarlo y salir huyendo (o luchar contra todo su ejército, cosa perfectamente posible por el descuidado sistema de combate). Si alguien ha conseguido alguna vez ese logro, que me explique cómo lo hizo, porque yo no he encontrado la forma.

Da igual enfrentarte a 10, 20, 30… Puedes con todos.
Otra cosa que me ha decepcionado ha sido la fase final. Procuraré explicarlo sin ningún spoiler. Yo me pensaba que el último nivel consistiría en un objetivo principal algo especial, que por ejemplo tuviera que ser matado necesariamente con sigilo y nocturnidad. Pero no, los diseñadores recurrieron a la estrategia más vieja, gastada e insulsa: soltarte hordas de enemigos, una detrás de otra. En lugar de hacerte exprimir el cerebro, prefirieron basar su secuencia final en los combates. Quizá pensaron que su sistema de combate era lo suficientemente bueno para esto, pero como es defectuoso, el último nivel no supone nada del otro mundo, es más, es incluso fácil. La única variación es que aparecen ciertos enemigos a los que no se puede atacar mientras están en el suelo, por lo que no es más difícil acabar con ellos, simplemente tardas un poco más. También aumenta el número de enemigos que cometen la osadía de atacarte por la espalda mientras estás entretenido con otro maloso, pero con la experiencia adquirida de los demás combates, es fácil bloquearlos o esquivarlos. En resumen: una secuencia final sosa, sosa. Y todo para mostrarnos un final realmente decepcionante, que no cierra realmente la historia y que pretendía sentar un cliffhanger y hacernos esperar deseosos la segunda parte, cosa que encima no cumple para nada. Lo único que puede hacernos esperar Assassin’s Creed II como agua de mayo es que se corrijan todos esos fallos que tenía la primera parte y que resulte, esta vez sí, un buen juego de asesinos sigilosos y escurridizos. Por los vídeos que hemos podido ver hasta ahora, la verdad es que promete bastante. Ojalá cumpla esta vez.
He querido dejar para el final lo que, para mí, es lo peor (¿aún?) del juego. Toda la historieta del Animus, la empresa Abstergo, y los asesinos y templarios en el 2012 resulta, para mí, totalmente superflua. La parte medieval de Assassin’s Creed ya cuenta con una historia bastante buena, y el juego no habría perdido nada si se hubiera eliminado la parte “moderna”. Es más, hacerlo quizás hasta le habría aportado consistencia y emoción, y habría dado la oportunidad de construir un mejor final. Ojalá pudieran rectificar en la segunda parte, pero mucho me temo que el mal ya está hecho.

No hace mucho terminamos Infi y yo de pasarnos el Halo. Él ya lo había jugado otras veces; yo había visto un poco la versión de PC y ésta fue la primera vez que me lo pasaba entero, esta vez en la Xbox 360. Tenemos intención de pasarnos la saga entera, ya hemos empezado con Halo 2. Por ahora, estas son mis impresiones:

Granadas Pegajosas™, crueles y divertidas
Pensé que la historia iba a ser más compleja en esta primera parte, pero por lo visto no empieza la chicha de verdad hasta Halo 2. Por ahora es una buena introducción a la saga: los humanos descubren Halo por casualidad, poco a poco descubren qué es realmente y deciden qué hacer con él, lo cual parece que da todo por acabado y pone fin a una gran batalla que quitará buena parte de la ventaja estratégica a los Covenant (llamados El Pacto en esta traducción, que también tiene cachondeo lo de las traducciones en Halo). ¿Acabado? Va a ser que no, porque si no no habría Halo 2 ni Halo 3. Creo que no he soltado ningún spoiler, todos sabemos que los buenos ganan al final, ¿verdad?
Es de elogiar que, aunque se ve que Bungie tenía planes más extensos para esta historia, Halo proporciona un hilo argumental completo, con su comienzo, nudo y desenlace. Nada de cliffhangers decepcionantes y sin sentido (véase Assassin’s Creed, pronto veréis por aquí mi mordaz crítica a ese juego). Y aún así, deja la historia lo bastante abierta como para poder desarrollarla si se da la posibilidad, pero te deja con la satisfacción de haber completado el juego y haber visto un buen final. Aprendan, Ubisoft, Crytek y otros.

¿Qué hay después de este pasillo? Más pasillos iguales… ¡Noooo, por favor! ¡Basta!
El diseño del juego me ha parecido bastante bueno, pero con algo de trampa. Quiero decir, el diseño de los niveles es excelente, la longitud adecuada y la dificultad bien ajustada (lo jugamos en dificultad Heroica, que es la que va entre Normal y Legendaria). Sin embargo, muchos escenarios se repiten una y otra vez. Normalmente esto no se llega a hacer cansino porque se introducen las suficientes variaciones, pero hay una zona en especial (donde el Monitor nos lleva a través de 10 portales mientras nos llueven Flood de todas partes) que es realmente desesperante. A veces he llegado a pensar que los diseñadores hicieron copiapega de pasillos porque se les echaría la fecha de entrega encima y tenían que llegar a un tiempo de juego determinado.
Existen algunos momentos memorables, aunque al final quedan algo borrosos en mi memoria por culpa de tanto pasillo repetido. Destaco los primeros encuentros con los Flood, el giro de guión en el que Cortana revela el verdadero propósito de Halo y sobre todo, las batallas entre Flood, humanos y Covenant. Me encanta ver NPCs luchando entre ellos, es cuando de verdad ves lo trabajada que está la IA y te sumerge en un universo mucho más real, donde hay otros personajes luchando por sus vidas, no sólo tú. Me recordó al Half-Life 2, donde también hay batallas entre IAs memorables.
Curiosamente este juego ha envejecido bastante bien en mi opinión. Cuando salió sus gráficos se consideraban espectaculares, y hoy en día yo creo que siguen cumpliendo, quiero decir que el diseño de los modelos, escenarios, efectos, etc. están perfectamente ajustados a la consola para la que se hicieron (Xbox), y rara vez ves algún “polígono fuera de sitio” o algo que te chirríe y te haga pensar “buf, cómo han cambiado las cosas”. Exceptuando, claro, las caras de los personajes, porque después de ver obras de arte como Mass Effect esas caras te trasladan casi a los tiempos de Half-Life 1. Y la falta de soporte para pantallas 16:9, pero eso podemos dejarlo en el apartado de chorradillas sin importancia.
Si tengo que lanzar un veredicto sobre este juego, he de decir que deslumbran mucho más sus virtudes que sus defectos, que tiene algunos, pero aún así lo considero imprescindible para cualquiera que aún no lo haya jugado (¡redimid vuestra herejía, como hice yo!) y, claro está, que le gusten los FPS (me he quedado calvo diciendo esto, ¿verdad?). Se puede descargar desde el bazar de Xbox Live por 1200 MS Points. También salió en su día para PC, y curiosamente, para Mac (aunque creo que sólo PowerPC, no sé qué tal tirará sobre Rosetta).
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